VISIÓN DE MUJERES
Por Berenice Cano y Velia Duarte
En el sexenio de uno de los mejores presidentes de México, el General Lázaro Cárdenas, se dio un enorme impulso a la educación en nuestra República; fue el creador de las escuelas normales rurales, fundó el Politécnico Nacional. Aquí en Morelos, gracias a él tuvimos el internado Palmira, donde surgieron miles de maestras muy bien preparadas, que se dispersaron por todo el país.
Por desgracia, para los presidentes que siguieron gobernando, la educación no fue muy importante, y nuestro estado no se quedó atrás y tuvimos también un retroceso en la educación. Gobernadores que quitaron escuelas, como la Normal Estatal de Maestros, la de Educadoras, la Normal de Palmira que tanto prestigio dio a nuestra entidad. Había una escuela de danza, a la que acudían miles de profesores de artes de toda la República a ampliar sus conocimientos. Una escuela de teatro que funcionaba en el teatro Ocampo, donde estudiaban muchos jóvenes, niños y niñas, también se quitó de golpe y porrazo. Ya esos gobernantes no les importó que muchos de ellos estuvieran por terminar sus estudios, ni el dinero, ni el sacrificio de los padres.
El neoliberalismo nos trajo un retroceso en todo, y más en la educación, ya que se querían formar jóvenes autómatas; por eso empezaron a brotar como hongos escuelas particulares en todos sus niveles, desde jardín de niños, hasta universidades. Escuelas que no tienen personal capacitado, algunas ni con las instalaciones adecuadas, profesores con bajos sueldos y cada pseudo maestro enseña como Dios le da a entender. La Secretaría de Educación se hace de la vista gorda y no tiene injerencia en esas instituciones. Por eso tenemos niños y jóvenes con un enorme retraso en la educación, y el resultado lo vemos en la juventud actual que solo está interesada en los bares, en las nuevas chelerías, en los tenis de marca, en los celulares, en las conquistas. Casi no leen, ya no les interesa la poesía ni la buena música, no tiene conciencia social; están inmersos en un mundo irreal. (Aunque hay que aclarar que algunas escuelas particulares si se preocupan por tener niños y jóvenes preparados y les dan cursos a sus maestros para mejorar sus estrategias de enseñanza.)
¿Pero quién tendrá la culpa? ¿Nosotros los padres que les pusimos el ejemplo y les dejamos una sociedad decadente?, donde solo les importa el dinero y el poder, sin importar la manera de obtenerlo. También es culpa de todos los medios de comunicación y de que el mundo tuvo una transición, del capitalismo pasamos al neoliberalismo, en las escuelas poca importancia se le dio al civismo, la ética, a la historia, una enseñanza nula al respeto a la naturaleza y a los animales y en los hogares no les enseñamos valores morales. Y las consecuencias son jóvenes inmersos en las drogas, la delincuencia y el alcoholismo.
Creemos que no se deben meter a la cárcel como si fueran criminales aquellos jóvenes que se les encuentran drogas solo para su consumo personal; mejor sería darles seguimiento y ayuda para dejar el uso de sustancias nocivas para su salud.
La juventud actual, ya no es aquella que luchaba por ideales, por causas justas, llena de esperanza de que un mundo mejor vendría para ellos.
