Por: Berenice Cano y Velia Duarte
Terminó 2022, un año muy controvertido, donde la derecha no acabó de digerir que su tiempo de gobernar llegó a su fin, que el pueblo se cansó de sus trapacerías, de la corrupción que llegó a todos sus niveles; del olvido de los pueblos indígenas y de la miseria en que estaba sumido el sureste de nuestro país, se hartó de los nexos de la delincuencia con los gobiernos.
Tuvimos hechos memorables, como la sorpresa de que la clase media alta también marcha; y salieron a las calles, aunque muchos no supieran bien el motivo, pero ahí estuvieron. Uno de los organizadores, un rico empresario, un tal Claudio X, muy probablemente repartió sus empresas a sus empleados para convertirse en un “luchador social”; en esa marcha estuvo gente “muy honrada” como la maestra Elba Esther Gordillo, que de la noche a la mañana siendo líder sindical, tiene una fortuna inexplicable, así la gente “bien” “la honrada” se juntó para exigir lo que desconocen.
También marchó el pueblo, con júbilo y contento, con la esperanza de que este gobierno siga avanzando poco a poco, ya que siempre a esta presidencia se le ponen piedras en el camino.
Este año que recién comienza, esperamos que no sea muy complicado, ya que el próximo, será el último de López Obrador, y la oligarquía y esos partidos en los que ya casi nadie cree, se van a desatar más, están desesperados, quieren regresar al poder, a su minita de oro, no les va a importar la manera de llegar nuevamente a gobernar; tienen el apoyo de empresarios y los mercenarios de la comunicación, tanto periodistas, como prensa hablada y escrita. Así que el pueblo y toda la ciudadanía que apoyamos esta 4ta transformación, debemos estar alerta y no permitir ningún fraude, ni creer en mentiras, ni infundios de ninguna índole. Aquí en nuestra querida Cuernavaca, donde el centro se ha convertido en un verdadero basurero, calles deterioradas, baches por todos lados, calles sin luz, colonias sin agua, sin policías, pero eso sí, con policías de tránsito que solo se dedican a extorsionar a la ciudadanía; y la población apática y aguantadora como siempre.
Este año 2023, esperamos que las aguas se calmen a nivel mundial y nacional; deseamos que la paz prevalezca en el mundo, en nuestro país y Estado. Feliz año para todas y todos y que la fraternidad, la solidaridad y el amor, imperen en nuestros hogares.
Sobre las autoras del Artículo de Opinión:
Velia Duarte es profesora de educación básica, actriz, maestra de teatro y luchadora social.
Berenice Cano es profesora de nivel medio superior y superior, también se ha desempañado como periodista.
